pintores de la Font de la Figuera
JOAN DE JOANES
La Font de la Figuera, cuenta entre sus hijos ilustres con un pintor de renombre universal. Él es: JOAN MACIP, conocido con el seudónimo de JOAN DE JOANES.
Hijo del pintor Vicente Macip, del que fue discípulo y colaborador, nace en La Font de la Figuera, en el año 1.523, concretamente, en el nº 14 de la calle Pallisses,
como consta en la placa de su fachada y que conmemora el IV centenario de su muerte, (aunque hay escritores que datan su nacimiento en el año 1.510).
Continua en el Barrio del Carmen de la ciudad de Valencia una escuela-taller creada por su padre, donde pinta y enseña el arte de 
la pintura.
Sobre una base todavía marcada por reminiscencias cuatrocentistas y con ecos de Pablo de San Leocadio, fue asimilando la influencia del Renacimiento italiano.
Primero, la que tenía al alcance de la mano, en la misma Valencia: la de los Hernandos, que le aportaron rasgos y soluciones leonardescas y donde dejaría su huella plástica en las iglesias de San Martín, San Nicolás, la Compañía, el Museo del Patriarca y el de Bellas Artes.
Más tarde, entre 1.550 y 1.560, viaja a Italia, para aprender sobre la obra de los maestros renacentistas Leonardo Da Vinci y Rafael, y allí, conocido con el nombre de Ioanis Ispanus, alcanza gran fama.
Discípulos directos del pintor fueron sus hijos Vicente-Juan, Dorotea y Margarita, el padre Nicolás Borrás y los dos hermanos Lloréns, aunque su mentalidad y estilo se prolongaron en el arte valenciano durante muchos años.
Su pintura es básicamente religiosa y expresa mejor que cualquier otra, el ambiente cultural y devoto de la Valencia de su tiempo, de ahí la adecuación de sus imágenes piadosas con la sensibilidad popular, largo tiempo mantenida, y la capacidad de crear arquetipos como la Purísima de la Compañía, el Salvador, la Cena, etc.
En su estilo hay que destacar la existencia de una aguda sensibilidad que tiende a la espiritualización y al esteticismo, su devota serenidad y la tendencia al embellecimiento de su ideal contemplativo. A menudo resulta superficialmente conmovedor, pero en otras ocasiones funde belleza, majestad y emotividad, particularmente en sus series de Ecce Homo.
El Retablo Mayor de la Iglesia Parroquial Natividad de Nuestra Señora, en La Font de la Figuera, es obra de Joan de Joanes, en torno a 1.547-1.549, cumpliendo con el encargo que le hizo la noble dama Doña Brianda Maza de Linaza y Carroz de Arborea, señora de la villa.
Se considera obra fundamental del Renacimiento valenciano y aunque a lo largo del tiempo ha sufrido numerosos avatares, el más grave tuvo lugar el 12 de abril de 1936, cuando la iglesia fue saqueada y quemada, con lo que se perdió la arquitectura renacentista del retablo y las pinturas sufrieron un daño considerable.
En la década de los 50 las tablas fueron intervenidas por primera vez, y en el año 1974 se encargó la construcción de una trama arquitectónica, copia del retablo quemado, para incorporar las tablas y recrear la obra original, no obstante, el preocupante estado de conservación que presentaba ha hecho necesaria una reciente restauración, en la cual se han liberando las tablas de repintes y suciedades, poniendo de manifiesto la calidad de la pintura de Joan de Joanes.
Así, del 20 de enero al
27 de febrero de 2.005, la obra restaurada ha sido exhibida en el Museo de Bellas Artes San Pío V, de Valencia; acontecimiento excepcional, ya que en las distintas retrospectivas que se han dedicado a este insigne pintor, nunca había sido mostrado el retablo, por la dificultad que presentaba su desmontaje.
Volviendo al indiscutible protagonista de esta página, solo resta decir que JOANES muere de pulmonía el 21 de diciembre de 1.579, mientras pintaba el retablo del altar mayor de la iglesia de Bocairent y sus restos reposan en la Capilla de los Reyes del Convento de Santo Domingo (Valencia), en concreto, en la cripta de los marqueses de Zenete.
Existe en la localidad fontiguerense, además de la casa donde nació, una calle que lleva su nombre, en la cual está ubicado el Ayuntamiento, y en la Plaza Mayor, el monumento que se erigió al pintor, en el año 1.956, como muestra de cariño y de reconocimiento al que fue pieza clave en la pintura valenciana del siglo XVI.
A nosotros, la humanidad, nos corresponde el gozo de contemplar su valiosa obra en las iglesias y museos más prestigiosos del mundo.
Pero no es el único pintor ilustre de ésta localidad valenciana. VICENTE TORTOSA BIOSCA
Pintor, dibujante, bocetista, artista fallero y poeta. Nació el 24 de abril de 1907, en La Font de la Figuera (Valencia). Paso su infancia en su población natal y se destacó en el baile popular “la Dansà”. Su afición por la pintura surgió a los 17 años. Cursó estudios de Magisterio que no finaliza y frecuentó la Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia. En 1936 comenzó a trabajar como empleado de Autobuses Urbanos (SOGEA) y al estallar la guerra fue militarizado y destinado al cuerpo de Tren (cuerpo de carabinieros) con destino al Parque del Huerto Anillas, cerca de la Cárcel Modelo de Valencia. Su afición a la pintura desde su juventud le llevó a introducirse como pintor en el Gremio de Artistas Falleros, el 2 de enero de 1946.
La primera falla grande la realizó el año siguiente para las calles Félix Pizcueta-Cirilo Amorós y más tarde construyó carrozas, con Carlos Cortina, para Zaragoza. Realizó las fallas de las calles Pelayo-Matemático Marzal, San Vicente-Marvá, Oliveral, Avda. del Oeste, Ribera-Convento Santa Clara, Plaza del Mercado Central, Lauria-Pascual y Genís, Plaza de los Pinazo , Pie de la Cruz, Exposición, Plaza de la Merced, Estación del Norte y Dr. Gil y Morte-Dr. Vila Barberá, etc. Eran fallas tradicionales donde alcanzó sus mejores éxitos, siendo su fuerte ante todo el ingenio y gracia que les transmitía a sus obras de arte y salpi cadas de mucha “socarronería”. En el equipo de trabajo que formaba en la realización de sus fallas se encontraba como escultor del “El Alacantinet”, José Gutierrez Carbonell, profesor de la Escuela Superior de Bellas Artes. En su palmarés figuran toda clase de premios de todas las categorías.
Compaginó la actividad fallera con la pintura y la poesía. La mayor parte de todo lo realizado fue registrado por la sociedad de autores de España. Creó la revista fallera El Artista Fallero, en 1967, editada por el Gremio, que se publicó hasta 1992, con diferentes patrocinadores y compañeros del Gremio. En 1952 asumió la secretaria para crear la Cooperativa del Gremio cuando se trató en la directiva de la “propiedad intelectual” de los artistas, sobre los bocetos de las fallas, hoy ya puesto en vigor. En 1963, el Gremio Artesano de Artistas Falleros le rindió un homenaje junto al Maestro Leopoldo Magenti Chelvi, con motivo de la creación del Himno Gremial (año 1962). En 1972 le dedicaron una calle en el pueblo en que nació La Font de la Figuera, solicitada por el Gremio de Artistas Falleros y por acuerdo municipal. Falleció en La Cañada (Valencia), el 28 de septiembre de 1992.





